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7 años
Corona Capital: 2010, el inicio de una eufórica necesidad
Lunes, 07 de Noviembre de 2016 1310 Rock 101 0

Corona Capital: 2010, el inicio de una eufórica necesidad

 

Por: Alex Salas / @WinyCuper

 

2010 fue un año fuera de lo común para un país como México, pues resulta que se conmemoraron cien años de la Revolución Mexicana y 200 años de Independencia. Alrededor de estas celebraciones, se amontonaron un millón de eventos fuera de lo común; desde la inauguración de circuitos viales, parques conmemorativos, monumentos falocentricos en homenaje a galletas suavecitas hasta conciertos y eventos conmemorativos a los que se sumó un largo etcétera. En México también, la denominada guerra contra el narcotráfico declarada por el presidente Felipe Calderón ya había cobrado algunas miles de vidas.

 

Países como Argentina, Chile y Colombia celebran también los bicentenarios de sus independencias y Uruguay celebraba el ascenso al poder del único presidente medio decente que ha tenido un país latino en los últimos años: José Mujica. Chile y Haití padecen los estragos de terribles terremotos y el peruano Mario Vargas Llosa gana el premio Nobel de Literatura, en aquellos años cuando los escritores ganaban estos premios.


En el mundo, Grecia se encuentra en una de las peores crisis económicas de su historia, misma que lleva a toda Europa a replantearse sus objetivos financieros. Rusia y varios países de Europa sufren atentados terroristas y se lleva a cabo la décimo novena Copa Mundial de Fútbol en Sudáfrica de la que España resulta ganador. Por primera vez una mujer gana el Oscar a mejor director: Kathryn Bigelow por 'The Hurt Locker'.


De regreso en América, Estados Unidos pone fin a su intervención armamentista en Irak y en Chile (2010 no fue el año de este país, definitivamente) una mina en la ciudad de Cipiapó, Atacama se derrumba dejando atrapados en su interior a 33 trabajadores. Finalmente, en el mes de octubre de este año, son rescatados con éxito y mientras en España, José Luis Rodríguez Zapatero es elegido presidente, en México se celebra por primera vez, el Festival Corona Capital.

 

 

Recuerdo que el rumor de que Pixies tocaría en suelo mexicano se expandía cada vez más, y sé muy bien que a nadie tiene por qué importarle mi vida pero en ese año precisamente, quien suscribe comenzó a participar como integrante de un grupo de covers de la banda originaria de Boston. Mis amigos, aún más fanáticos que yo de estos, ya saboreaban, como niño en sobredosis de azúcar, la idea de ver en vivo a los interpretes del soundtrack de sus vidas. Y resulta que el rumor se materializó un 16 de octubre del año 2010. Pixies, Interpol, James y Echo and the Bunnymen fueron las joyas de la primera edición de este hoy tradicional Festival.

 

Si rebasas el umbral de los 30 años de edad, a menos de que seas deportista o tengas una excelente condición física, comprenderás que es altamente probable terminar en ridículo nacional un maratón categoría masivo, si te atreves a llegar antes de las 4 de la tarde. Así fue como me perdí los números nacionales de las encantadoras Le Butcherettes, Dirty Karma, She’s a Tease, Dapuntobeat, 60 Tigres, Napoleón Solo, Rey Pila, Chikita Violenta y Furland, Adanowsky y a mis favoritos no tan nacionales Triángulo de Amor Bizarro. Varios de estos ya no existen hoy, otros están en pausa y los menos comenzaban a girar por escenarios de los que hoy se han apropiado con éxito.

 

Fueron tres escenarios con la mejor/peor distribución que haya tenido este festival. Mejor porque recuerdo no haber tenido que caminar obscenamente de un escenario a otro. Peor por que si las bandas se empalmaban, ya se imaginan la chula confusión de sonidos. Tampoco existía el despliegue capitalista de food trucks ni bebidas alcohólicas hechas paletas de hielo, mucho menos un pasillote dedicado al merchandising de marcas, porque el pasillo de mercancía oficial de bandas estuvo desde esta primera vez y parecía una gran idea pues encontrabas de todo tipo de cositas de tus bandas favoritas.

 

Guardo el primero de los festivales Corona Capital en un lugar muy especial, no sólo porque trajo por primera vez a mi grupo favorito, sino porque además, en su primera edición supo interpretar los deseos de un sector ávido por un evento como este. El 16 de octubre de 2010 fue una tarde soleada y calurosa que se fue tornando fresca hacia la noche, el ambiente se saboreaba dulce, lleno de camaradería y paz. El público coreaba las canciones de las bandas y convivía armónicamente, sin empujones ni enojos. Por un instante podías cerrar los ojos e imaginar que estabas en los años sesenta rodeado de hippies buena onda.

 

En el fondo mientras caía el sol, el fondo musical era una canción de Regina Spektor que te llevaba a quien sabe qué lugar bien lejos de cualquiera que fuera el dolor que te aquejara, quizá era 'Two Birds', quizá por un segundo fuiste feliz.

 

Luego vinieron los de James, y tal vez como yo, recordaste en ellos tus canciones de cuna. 'She is a star' y luego 'Say Something', esa canción que te recuerda a todas las cosas más tristes del mundo. Lo bueno es que no vas solo, vas con tus mejores amigos que lloran contigo por las mismas cosas tristes.

 

Apenas a unos pasos hacia la derecha estaba el siguiente escenario donde ya sonaba Echo and the Bunnymen y con ellos la película de toda una vida, corta o media, pero la recorriste en una canción de apenas cinco minutos: 'Killing Moon' ametrallando tus más sórdidos recuerdos y solo que estuvieras aún sobrio pudiste contener tus ganas de llamarle a alguien, aunque afortunadamente en ese año la telefónica de confianza aún no podía sostener su señal en un evento masivo.

 

Enseguida vinieron los de Interpol que para entonces ya habían cosechado un buen numero de seguidores en México, lo que les permitió tener un escenario casi lleno. Sonaba aún el 'Our Love to Admire' y la banda en vivo tocaba bastante duro. A mi aún me gustaban y emocionaban. Escuchar 'Evil y 'Slow Hands' fue todo un acontecimiento efervescente que tristemente se ha ido desvaneciendo con los años. Recuerdo aún sonaba 'Obstacle 1' cuando comenzaron a tocar los Pixies. Una canción después, Interpol habiendo concluido o no su set, decidieron callar para dar paso a los de Boston.

 

Pixies, fotografía Karina Cabrera

 

Abrieron con 'Bone Machine' y continuaron con 'Wave of Mutilation'. Luego 'Holiday Song', 'Nimrod’s Son', 'Here Comes Your Man' y después un largo etcétera de hits. No paré de llorar como quien contempla un milagro ante sus ojos. Todos a mi alrededor estaban igual. No hay como ver a tu banda favorita en vivo. No hay sensación como contemplarla acompañado de miles de sujetos que están tan emocionados como tú. Había perdido a la mayoría de mis amigos esa tarde porque nos fuimos dispersando de escenario en escenario, caminé por horas para encontrar transporte de regreso a casa pero todo había valido la pena.

 

Definitivamente, la primera edición de este festival forma parte del álbum de recuerdos imborrables.

 

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